Piel de lluvia

Piel_de_LLuvia

Autor: Galvarino Melo Sepúlveda. Editorial: Mago Editores

La novela “Piel de lluvia” fue editada por primera vez el año 2005. El libro se ambienta en la Nicaragua de finales de los años ochenta, en plena guerra que enfrentaba a los Sandinistas con los Contras financiados por EEUU y apoyados militarmente desde Honduras. En el transcurso de sus 269 páginas narra el cruento enfrentamiento y las difíciles condiciones de vida de los habitantes de las zonas de combate, situados muchas veces entre los dos fuegos de las fuerzas en pugna. En medio del drama bélico sale a la luz la dura experiencia de un joven internacionalista, asesor de una pequeña unidad del Ejército Popular Sandinista, capturado por el enemigo. Las vicisitudes del chileno, sus sueños y sufrimientos, son los entretelones principales de la obra literaria.

Leer el libro de Galva Melo, es adentrarse en la geografía misteriosa de Nicaragua, transitar los caminos montañosos y selváticos de su tierra multicolor. Se percibe el aroma a vegetación perenne, mezclada con el sudor y sangre generosa de jóvenes idealistas. Hay amor y lealtad sin límites en sus páginas, remembranza de toda una generación de valientes “chavalos” comprometidos con la revolución.

“-Sos chileno, sé que eres chileno.- Dijo Estela con seguridad, entre risas algo burlonas… El miró con alegre complicidad. Entre las instrucciones que recibió al llegar de Cuba estaba en tratar de pasar como un nicaragüense más. Una orden estúpida como la mayoría que se dan fuera del lugar donde se debe cumplir. Doménico se sintió halagado de que descubriera su nacionalidad, uno de los mayores orgullos que llenaba su vida.” Página 33.

El autor, de familia militante, conocedor de la lógica militar y de Cuba, a partir de ese momento deja claro que en su libro no será condescendiente, muy por el contrario, será crítico hasta el final, sobre todo con las cosas que quizás a él no le parecieron justas en sus vivencias caribeñas y no se las guarda.

La operación de rescate del chileno Doménico, por las dimensiones de fuerzas y medios desplegadas, refleja con mucha certeza la lealtad que nace en la guerra revolucionaria, la fidelidad del combatiente con sus compañeros, independiente del rango que éste tenga, y también la brutalidad de sus captores. “Piel de lluvia” logra trasmitir esas sensaciones al lector.

“- Bueno, te vas entonces. Ten mucho cuidado que deben haber salido a buscarlo. No salgas a la carretera, si te metes en ella te interrogarán y no te creerán nada de lo que inventés y terminarás con tiros en tu espalda. Toma el reloj del cubano y te lo llevas…Dijo Lázaro, el jefe Contra”. Página 67.

En años anteriores a la época del tiempo en que se sitúa el relato, los chilenos que formaron parte de la guerrilla sandinista, socialistas, comunistas y miristas, por lealtad, pactaron entre ellos que ningún cuerpo de un compatriota quedara tirado en el campo de batalla. Se rescataría pasare lo que pasare.

En medio de la tensión que nos sitúa la novela, tampoco está ausente la picardía o dificultad que se produce al juntar el hablar de los personajes nicaragüenses, con cubanos o chilenos.

Curbelo ¿le gusta la morronga? Tengo una de lo más rica.”…“Zutano se sonrió mucho con el gesto de su colega y el comentario que explicó la molestia inicial de cubano y para frenar su risa, le dijo que mejor se tomara el café, antes que le trajera una gruesa morronga.”  Página 115.

Interesante es el diálogo, de malos entendidos, las divertidas pláticas entre Zutano, jefe del Batallón y Curbelo, el asesor cubano. Nicas y cubanos tratando de entenderse. Solo se logrará cuando el cubano sea reconocido como Mengano.

En los pasajes finales de la obra, inesperadamente, el autor se confiesa al lector: “Los padres de Doménico, quien en verdad se llamaba Víctor Álvaro Alarcón Lagos, concurren con algunos de los antiguos compañeros de su único hijo al pequeño Memorial en el Cementerio General de Santiago. Lo erigieron junto a los demás familiares de las dos docenas de chilenos muertos en Centroamérica….” Página 269.

Pregunta obligada entonces a Melo ¿Quién era Víctor Álvaro Alarcón Lagos?, ya que siempre en abril de cada año se realiza el homenajeen el Mausoleo de los Combatientes del Amor y la Esperanza, a los héroes internacionalistas, el lugar está situado muy cerca de la tumba de Salvador Allende. Muchos nombres están grabados en una placa de mármol, de todos los caídos, pero ese nombre a pesar de ser familiar, es desconocido.

Es un nombre inventado por mí-, dice el escritor. Lo creó uniendo nombres y apellidos de esos héroes, Víctor corresponde a Víctor Otero, Álvaro, a la chapa de Luis Emilio Mendoza, Alarcón a Volodia Alarcón y Lagos a Edgardo Lagos, todos jóvenes caídos en Nicaragua y El Salvador en la década de los ochenta.

Víctor Otero, se integró al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, cayó en combate en la ofensiva final de la guerrilla salvadoreña el 89. Volodia Alarcón, formado militarmente en Cuba, igualmente formó parte del FMLN, murió en una emboscada el mismo año.

Luis Emilio Mendoza, combatió a los “Contras” en el norte de Nicaragua, cae en combate en noviembre del 87. Y Edgardo Lagos “Payo”, oficial formado como cadete militar en Cuba, fue herido en un combate guerrillero en Nicaragua, muere en julio de 1979, a solo días del triunfo sandinista.

Galvarino nos dice además: “Tengo en espera nuevas ideas literarias”. Ojala que no sea por mucho tiempo, ya que en “Piel de Lluvia”, su mano de escritor provoca el deseo que su lectura no termine nunca, y en el clímax del relato, un nerviosismo latente de que “Pantera”, el jefe Contra y ex guardia somocista, no impida finalmente el rescate de Doménico.

Piel de lluvia - Galvario Melo Sep--lveda

El novelista Galvarino Melo Sepúlveda, nació en Santiago, pronto a cumplir 50 años. Junto con su familia, debió salir al exilio después del Golpe de Estado de 1973, residiendo más de quince años en Cuba. Es Administrador Público. Fue combatiente en Nicaragua en los años ochenta en un Batallón de Lucha Irregular –BLI- que actuaba en la zona fronteriza con Honduras. “Me tocó defender la revolución agredida por un gobierno extranjero y a la vez ver el drama de la guerra que enfrentaba a una masa campesina dividida. Podía haber contras y sandinistas en una misma familia“. Relata en una entrevista de La Nación en julio del 2009.

De este su primer libro, el Premio Nacional de Literatura José Miguel Varas, escribe: “Aquí hay garra de novelista, novel pero diestro, a quien podríamos vaticinarle, sin temor a equivocarnos, un futuro en la letras nacionales

Buen novela, recomiendo leerla.

José M. Carrera

Referencias:

http://www.generacion80.cl/noticias/noticiacompleta.php?varbajada=380

http://www.cronicadigital.cl/2006/04/12/cronica-2006-p3601/

http://www.lanacion.cl/noticias

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s